Creador norteño – Mateo Torres es jujeño, tiene 34 años y por primera vez visita el Simposio de Escultores de esta ciudad. El Simposio de escultores está lleno de nuevas caras. Mateo Torres es jujeño, tiene 34 años y por primera vez visita el evento cultural de esta ciudad.
«Me siento muy a gusto y hasta mejor que en mi casa», dice con una sonrisa, el más joven y tímido de los escultores.
Sin embargo, a pesar de su corta edad, Torres no es menos talentoso. Sus trabajos en chatarra empezaron a causar impresión desde el martes y hoy todo el mundo habla de él.
Es que el domingo y lunes, el joven, se la pasó casi inadvertido, soldando y dándole formas a diferentes varas y planchas de hierro.
Pero desde el martes, todo comenzó a tomar forma. «Me dediqué siempre al arte. Soy profesor de arte desde hace 12 años. «Me gusta bocetear con águilas y gavilanes. Las plumas y los movimientos son mis preferidos y el hecho de la rapiña y que estén siempre al acecho me atrae».
Mateo creo dos águilas, la madre y el pichón y con una creatividad llamativa. «No se como se llamará la obra, aún le tengo que buscar nombre», dice y se ríe. Guly a su lado lo mire, se ríe cómplice y susurra algún nombre. De eso que solo a los grandes creadores se les ocurren. Y ellos lo son.